17 septiembre 2013

El Bardo y Páez Sin Tapujos / ¿Y LOS ÍDOLOS?

¿Y LOS ÍDOLOS?
Bardo de la Taurina:

Guacamolito y salsita borracha que nos vamos a comer un taco de esos que desde antes de entrarle ya se están saboreando y cómo no lo va a ser si ahora se nos ocurrió llegarse a ese manjar popular que es pura maciza, como lo han sido los ídolos escasos pero grandiosos que ha producido este cuerno de la taurina.Y síhay que subrayar lo de minoritarios porque me queda muy claro que esa medalla a nivel nacional ha sido limitada en su otorgamiento,la que por cierto sólo es prebenda del pueblo, pues nadie más que éste otorgatamañotítulo.

El tema da y pide que pa’ empaparnos de él nos tiremos en reversa hasta localizar a estos personajes hoy en extinción en todos los sentidos, pues nada más dígame usted quién podría hoy hablarse de tú con esos queridos y popularísimos seres como lo fueron en vida y lo siguen siendo post mortem ‘El Pirata’ Fuentes, ‘Cantinflas’, Pedro Infante, ‘El Ratón’ Macías, ‘El Santo’ y en lo estrictamente taurómaco Lorenzo Garza ‘El Magnífico’ y Silverio Pérez, cuya personalidad y popularidad le alcanzó incluso pa’ ser ‘Tormento de las mujeres’, y ya más echados pa’ acá pues porai andaremos rescatando a ‘Chespirito’, y pa’ no olvidarnos de los niños pues cataficciemos sus ilusiones para darle presencia a ‘Chabelo’, y por no ignorar a los no tan niños, pues a ‘Cachirulo’. Y paremos de contar. (Aquí pido a ustedes, jóvenes, pregunten a sus padres sobre estos nombres que les sonarán desconocidos.)

¡Híjole!, cómo sería la cosa  que algunos de aquellos hijos del pueblo fueron tan fantásticos que una vez que se acurrucaron en los corazones de sus fieles, lo hicieron en dualidad  o más con sus propios personajes, como don Mario con ‘Cantinflas’, el de Huamúchil con ‘Pepe el Toro’ o con ‘Tizoc’, esos sí que eran populares, afamados y célebres, por eso hoy no se puede ni siquiera pensar en algún espécimen  que les sirva a aquellos  ni pa’ prenderles el puro.
Y sí, esto de los ídolos es cosa reservada pa’ los elegidos.Aquí me brinca preguntar: ¿por qué de repente a individuos sin pasta se les trata de etiquetar como ídolos? Por falta de respeto a la razón o por ignorancia. ¿O será que esto de la idolatría dejó de ser natural para ser comercial?  No sé, preguntémosleal ‘Platanito’, al ‘Chicharito’, al ‘Canelo’, o a…

Ahora que me doy cuenta veo que ya se me acabaron el papel y la tinta, pero lo peor es que las neuronas sólo me dan pa’ creer que en este galimatías de la torería  y de lo demás, cuando menos en esta década seguiremos viviendo delos recuerdos.

Leonardo Páez:

Lo que más sorprende del tema de los ídolos populares en las diferentes especialidades es que, en el continente idólatra, se haya tenido tan poca imaginación para estimular esa idolatría colectiva y ancestral con la presencia de nuevos ídolos, musicales, deportivos, taurinos.
Era la fórmula secreta para tranquilizar a tantos idólatras. Por cierto, a los hermanos sudamericanos les regalo esta frasecita sobre su colonizada afición: “En aquellos rincones, la fiesta está hecha girones”, sobre todo por la falta de ídolos locales con nivel internacional.
Sin embargo, los representantes de los representantes del Diosverdadero y las acomplejadas élites criollas que obedecen, mandan yse hacen obedecer, se conformaron con imponer nuevas divinidades que sustituyeran a los ídolosconsiderados falsos, pueslos continentes se conquistan para ayudarlos a salir del error y la oscuridad.
Pero en el libro de los tiempos está escrito que no se derriban divinidades impunemente, y a la obligada veneración por las deidades que los vencedores consideraban auténticas, ahora con rasgos autóctonos que facilitaran la asimilación de los idólatras, se infundióen estos una extraña mezcla de fanatismo y amoralidad, de fantasíay sometimiento.
No te vayas lector, que el misterio del toreo demanda el auxilio del pensamiento lúcido y la asistencia de otras ópticas. Si los ídolos existen en función de los idólatras, obvio que a los dueños del negocio taurino, a los que desde el escritorio mandan a los mandones en el ruedo, les faltó sensibilidad y les sobró arrogancia, pues el poder tiene escasa capacidad para examinarse a sí mismo, y más si cuenta con la pasividad de los… idólatras. Pero es que, además de distraer, los ídolos enorgullecen y aumentan la autoestima delagente, cosa muy riesgosa para el poder mal ejercido.
Hoy se habla mucho del acoso a la fiesta de los toros.Algunos mendigan su reconocimiento por parte de organismos internacionales, y otros suponen que el blindaje de ésta a cargo de entusiastas gobernadores bastará para recuperar su grandeza y protegerla de los ignorantes, de los empleados del pensamiento único y de los salvaguardas de lo culturalmente correcto. Error.

En estos enrarecidos tiempos, a la fiesta de los toros, a su grandeza espiritual y a su originalidad estética, sólo la pueden salvaguardar dos presencias: el toro bravo con edad y trapío y, acertaste lector, los aspirantes a… ídolos de los ruedos.

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