18 julio 2010

DE TORO... UN POCO.

  • Pedro Julio Jimenez Villaseñor 
(pedrojuliojmzv@hotmail.com)
MANOLO MARTÍNEZ es internado con graves dolencias hepáticas en el Green Hospital Scripps, de La Joya, California, el martes 13 de agosto de 1996 y fallece a la una y media de la tarde del siguiente día 16...  Domingo 18, ya de regreso a Monterrey, se oficia una misa de cuerpo presente por el sacerdote José Luís Martínez en la iglesia de Nuestra Señora del Carmen, a las 3 de la tarde, y esta es televisada, de esta manera sus paisanos despiden a Manolo Martínez Ancira que es trasladado a la ciudad de México para ser cremado y homenajeado en la plaza México la tarde siguiente donde son depositadas sus cenizas y que hasta la fecha ahí se encuentran.

CRONOLÓGICAMENTE DEBIMOS de iniciar estos datos con la muerte de Paco Madrazo, ganadero heredero de la dehesa de La Punta, quien deja este mundo a los 62 años de edad y solo cuatro horas antes que el diestro regiomontano. Puedo asegurar que el declive físico-moral de Paco inicia cuando pierde gran parte de sus terrenos que pasan a manos del ejido pocos años antes. La Punta fue una ganadería muy importante en la vida de grandes toreros de los años treinta y cuarenta, en plena época de la llamada como la de oro para la fiesta nacional... En paz estén estos dos pilares de la tauromaquia mexicana.

EL 21 de mayo de 1991, dentro de las festividades de San Isidro, los herederos de don Baltasar Ibán, lidian una corrida que sirve para que un colombiano comenzara a escribir una historia de valor, de tenacidad y de amor a su profesión que ha servido hasta la fecha como referente de querer y luchar por ser alguien en esta vida. Desde luego que hablo de Julio César Rincón Ramírez quien en la fecha referida logra su primera puerta grande en Madrid, alternaba con “Curro” Vázquez y Miguel Espinosa Menéndez, “Armillita”. La inesperada faena que le lleva a la consagración fue en el sexto de la tarde de nombre “Santanerito”, numero 40 de 542 kilos picado por Antonio Saavedra, lo banderillean “Curro” Álvarez que saluda montera en mano y Joselito Calderón, ayuda en la lidia Rodrigo Arias, “Monaguillo de Colombia”, solo una hepatitis “C” posterior, le aleja de la senda del triunfo por larga temporada. Al encontrar el alivio retorna a los ruedos y al privilegiado lugar de figura del toreo universal hasta la fecha de su despedida de los ruedos el 2007. Dato chusco a continuación y es una respuesta del bogotano a un periodista.
 
¿No deberían llevar ustedes un protector para sus partes?. ¿Algunos toreros se ponen relleno?. A lo que Rincón responde... “Yo nunca he visto vestirse a otro torero”, dice riéndose. “Pero tienes razón, debería existir una especie de chaleco antibalas para proteger nuestras partes más nobles. Sería una especie de airbag como el de los coches”... (¿?). POR ULTIMO.

HACEN SOLO dos semanas Alfonso Ramírez Ibarra, “Caleserito”, ha pasado un fuerte susto, un coagulo en un pulmón le tuvo con un pie en la tumba, su gravedad fue extrema y con esa excelsa clase que fue dotado alcanzo a salir adelante, al grado que hace unos momentos, vía celular, platicamos por unos segundos, Alfonso se encontraba jugando golf para distraer su caminata recomendada por los médicos que le atendieron... Nos Vemos.

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