30 julio 2013

FERMÍN IV… “EL SORO”… “LOS CALESERO”.

  • Por Pedro Julio JIMENEZ VILLASEÑOR
    Calesero

TARDE Ó temprano las fechas llegan, en esto todos estamos de acuerdo, por lo mismo... El chiquillo que jugueteaba “por el patio de su casa”, la placita de tientas del rancho paterno, Chichimeco, hace muy pocos años, ya debutó en novillada formal, desde luego que me refiero a Fermín Espinosa Díaz de León, “Fermín IV”, para mayores señas, que considero ni falta hacen, es el nieto de don Fermín, “El Maestro de Maestros”, “Armillita”, sobrino de Manolo y de Miguel, hijo de Fermín y desde luego que nacido bajo el cobijo del azul cielo de Aguascalientes. Fue en Valencia el inicio de su carrera profesional desde donde las notas informativas dicen muy pronto México tendrá un torero más.
LOS AÑOS pasan rápido, no perdonan, no corren, vuelan, y tan así lo es que a nuestra mente retornan las viejas escenas de un puñado de criaturas jugueteando por el lobby y cafetería del hoy desaparecido Hotel Francia, desde luego que haciendo diablura y media, metiendo el dedo al merengue de los pasteles que el negocio ofrecía a sus clientes, tomando refrescos en cantidades industriales, “pegándole pases” a los clientes que entraban o salían del lugar, y claro es que ante el disimulo de sus mayores que felices hablaban de lo sucedido minutos antes, el debut como becerrista de alguno de sus hijos. Entre ellos estaba el mencionado “Maestro de Maestros” que se enorgullecía de la exitosa presentación de su segundo hijo, que precisamente uno de esos traviesos niños era el padre del hoy Fermín IV… ¡Los años vuelan!         
Y HABLANDO de Valencia… Hace dos años tuvimos el enorme gusto de platicar larga y personalmente con un nativo de esa tierra de las naranjas, con Vicente Ruiz, “El Soro”, pensábamos en que la charla-entrevista sería cuestión de pocos minutos pero afortunadamente el error fue craso, terminamos las preguntas y continuamos de largo, tanto así que en el lugar donde estábamos hubo de cerrar y esto no importó a persona alguna, nos seguimos de frente hasta altas horas de la madrugada. Desde luego que de constante llegaban enormes viandas de sabrosos tacos de varios guisos que solicitaban los oyentes españoles, “El Soro” y David Galán, hijo del fallecido matador español  Antonio José, y de Hernando Limón júnior, y el menor vástago de Pablo Labastida, el primero de los paisanos cuñado del valenciano puesto que la esposa del torero español es mexicana, de Tijuana.    
DE VIVA voz le escuchábamos atentos decir que él no descansaría hasta regresar a los ruedos, que las treinta y tantas operaciones a sus lastimadas rodillas eran lo de menos, que volvía con anhelos de principiante. Fue el mismo torero quien habló de la tarde en que vio caer a su amigo, compañero y protector, Francisco Rivera “Paquirri”. También en la que José Cubero, “El Yiyo”, literalmente le arrebató, inconcientemente, una sustitución y fue la fecha en que un astado le partió el corazón. El hueco lo dejaba “Curro” Romero y se le había prometido a él, a “El Soro”, de ultimo momento es que “El Yiyo” cubre la vacante. La fecha: 30 de agosto de 1985 en Colmenar Viejo con astados de Marco Núñez al lado de Antonio Chenel “Antoñete”, y José Luis Palomar, “Burlero” se llamó quien quita la vida a un joven de tan solo 21 años. De “Paquirri” sabemos que fue “Avispado”, de Sayalero y Bandrés, quien da el 26 de septiembre de 1984 la mortal herida en la plaza de Pozoblanco. A pesar de estos avatares el nativo de Valencia sueña con el retorno a los ruedos, según sus planes esto acontecerá el año entrante.
DESDE EL Distrito Federal me han comentado que en la novillada pasada en la plaza Monumental México estaba presentela señora doña Alicia Ibarra Mora, viuda del maestro “Calesero”, acompañada del menor de sus hijos, el matador “Curro”, y tenían la duda de si su asistencia se debió a que en el cartel figuraban dos jóvenes nativos de Aguascalientes. La respuesta es, a medias, negativa.
DOÑA ALICIA hace acto de presencia debido a que los astados eran de Vallencinos, denominación de San Isidro, cuyos propietarios son los componentes de la familia Guerra Ibarra. Rosalba, esposa de Francisco, a nombre de quien esta registrada la dehesa, es hija de don Roberto y él era hermano de la señora Alicia. Y recordando…
EL SUEGRO de “El Calesero”, don Antonio Ibarra Pedroza, fue, en sociedad con don Juan y don Fermín Espinosa, fundador de Santa Rosa de Lima, ganadería enclavada en la Sierra Fría del municipio de San José de Gracia, Aguascalientes, quien al morir, y ya sin socios,  deja en manos de sus herederos la hacienda, posteriormente don Roberto cede parte de ella a sus yernos, el mencionado Francisco, y al arquitecto Jorge Medina Rodríguez, quien se anuncia como “Medina Ibarra”. Santa Rosa es ahora propiedad de los sucesores de José Martínez, enclavada desde 1989 en Manuel Doblado, Guanajuato. Cómo dato muy personal…
NACÍ EN la calle de Ninive, hoy Durango, número 16, los Ibarra en el 18, por lo tanto no es nada rara mi vieja amistad y varios compadrazgos con estas familias de tan excelentes amigos y personas. Que lastima que a pesar de la cercana vecindad no pudieran compartir el don de la clase y el arte con el que Dios dotó a “Los Calesero”… Nos Vemos. 
pedrojuliojmzv@hotmail.com

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