Ahí estaban las cúpulas regordetas como piloncillos jaliscienses y lastorres de la Catedral Tapatía, sobrias, erguidas, majestuosas, altas, chulonas y hasta coquetonas, mirando de reojo un cartel en donde hasta un ciego alcanzaba a leer las letrotas que resaltaban la presentación de un‘Sobresaliente’ en la plaza del Progreso de Guadalajara, un tal Manuel Capetillo quién se había ganado a ley, su inclusión en un cartel titular gracias a que unos días antes en la plaza que comandaba el legendario Don Nacho García Aceves, el espigado Capetillo Villaseñor había instrumentado un par de quites de antología en base a un pokar de Gaoneras que remato con una Revolera estatuaria, lo que le valió dar una vuelta al ruedo, cosa inusualtratándose de unaspirante a novillero que actuaba con etiqueta de ‘Sobresaliente’ y vaya que resultó sobresaliente el oriundo de Ixtlahuacán de los Membrillos, Jalisco quién para su segundo quite no nada mas repitió la algarabía, sino que se sublimó al instrumentar un rosario de Fregolinas que canjeo por otra vuelta a la pandereta y ya con dos circunferencias en su haber, se ganó su debut oficial aquel día noveno del mes de noviembre de 1947,entonces tenía 21 años y ahora que se palmo 83, así que le dio tiempo de vacilar a lo lindo, pues era un tipo harto galán, polifacético y cábula.
Con el matador Capetillo me unía una ‘rara’ situación y es que no fui su amigo, cosa que no le importaba y menos ahora, que medio mundo fue su gran cuate y se tomaron la foto con él y hasta se dieron el lujo de tutearlo, ¡yo no! y eso que casi éramos paisanos aunque el no era tapatío como mi menda, nitampoco como dijera el guanajuatense ‘Fello’Jiménez, nunca ‘abrimos juntos las persianas del Tenampa’, aunque si debo decir que en rete hartas ocasiones exprimimos el pomo del agave azul, recuerdo una en particular en el museo de ‘Manolo el de los Sombreros’ a donde llegoacompañado de su gachí Doña Lorenza Boyer García Aceves, descendiente por cierto delempresario que diera la primera oportunidad a Capetillo de vestirse de focos, digo de luces, coincidencias del destino, esa noche como era su costumbre, ejerció el vituperio a todo lo que da y platicó lo que le gustaba platicar y le saco la vuelta a lo que quería que nada mas se supiera a medias como aquel altercado que tuvo con el ‘Carpintero de Guamúchil’ nuestro Pedrito Infante y es que‘El Capeto’decía que el Doctor Alfonso Gaona le quedo a deber unas corridas -que nunca se dieron- y que claro el empresario no se las pago, luego inflaba el pecho y pregonaba que en venganzale escribió una canción que tituló ‘La mal pagadora’ canción que en una fiestael torero soltó de su ronco cogote ante la presencia de Jorge Negrete, Javier Solís, Fermín Rivera, Lorenzo Garza y el propio Dr. Gaona. Al escuchar la ofensiva letra se levanto de la mesa Pedro Infante, tomo al torero por las solapas del saco y le dijo –mira cantante de regadera, lo que quieras con el doctor Gaona, conmigo-de un manotazo Manuel se zafó de las manos del sinaloense diciéndole -¡Por lo pronto no me arrugues el saco, porque es el único que tengo! - y bueno una cosa eran las palabras y otra muy diferente, era darse de fregadazos con ‘Pepe el Toro’ por lo que “El Capeto” tomo distancia aunque eso si las mentadas de madre no pararon mientras el torero salía por la puerta de cuadrillas.
En otra ocasión estando en su rancho que primero se llamo ‘Tabachin’ como aquel toro de Valparaíso que inmortalizo en la Plaza México y al que luego rebautizo como ‘Rancho Capetillo’ enfundado en unos pantalones colorados como los del “chapulín”, me decía –yo soy un torero de ¡milagro! –haber matador barájemela mas despacio- pues mira ‘Satanás’, cuando me pego la cornadota el toro ‘Camisero’ que era para matarme, puesprimero me partió los cojones y luego en el aire me metió el pitón que quedo a nadita del corazón, gracias a que el cuerno se estrello conla medallita de mi‘Morenita del Tepeyac’ y ahí se freno, la medalla se perdió, a un año de la cornadaun valuador del Monte de Piedad la recupero y al ver que llevaba mi nombre grabado me la regreso ¿no es todo eso, un milagro?. ¡Ah pos si San Manuel!
El reconocido banderillero es padre de una hermosa niña.
El banderillero Raúl Bacelis se encuentra de plácemes debido a que su señora esposa, Verónica Larios , dio a luz a una hermosa bebita que llevará el nombre de Verónica de Monserrat , misma que goza de muy buena salud, al igual que su madre. Ambas en la Clínica Guadalupe Tepeyac, de la ciudad de México.
Encontramos al singular torero y apasionado taurino de primera Adolfo Guzmán disfrutando del aniversario número 34 de haber tomado la alternativa el 4 de mayo de 1975.
Esto sucedió en la maestranza Cesar Girón de la ciudad, de Maracay en Venezuela. Con un corridón colombiano De Balcones Del Rió, pura sangre española. Siendo el primer torero mexicano en doctorarse en esa plaza.
Llevó en esa ceremonia como padrino a Joselito López y como testigo Adolfo Rojas.
En su campaña previa participó en 11 festejos en Caracas; en su record están inscritos 3 toros indultados.
Brindo por mi gran amigo, ahora apoderado del extraordinario torero de profundo sentimiento José María Luévano, por esos tiempos de profusiones románticas taurinas.
A la escasa imaginación en la oferta de carteles se suma ahora la especulación.
La fiesta de toros, entre los espectáculos más perjudicados con motivo de la influenza.
Improcedente suspensión de la segunda corrida en la Feria Nacional de San Marcos.
Leonardo Páez
El viernes 24 de abril José Juan Garza, aficionado de Torreón, llegó a Aguascalientes con su señora, los dos hijos de ambos y su cuñado con la intención de presenciar la corrida del sábado 25, en la que actuaron El Zotoluco, José Tomás y Arturo Macías. Aunque le contrariaba que se lidiase una corrida de Teófilo Gómez, de probada mansedumbre y exasperante docilidad, adquirió en reventa localidades de sombra general pero en paquete, por lo que tuvo que pagar también, aunque a menor precio, por las entradas para el festejo del día siguiente.
A José Juan no le dolió tanto el abuso y confirmar que los toros anunciados acusaban la escasa bravura de siempre y la consiguiente falta de emoción en las faenas; lo que lo exasperó fue que el domingo, con menos de un cuarto de asistencia en los tendidos, a punto de hacer el paseíllo el sevillano Antonio Barrera, protegido de la empresa, Ignacio Garibay, Víctor Mora y el rejoneador Rodrigo Santos, el juez de plaza comunicara por el sonido local que se suspendía el festejo a causa de la supuesta epidemia de influenza. Eran las 18 horas pasadas.
Y es que a las lorquianas cinco en punto de la tarde de ese domingo el gobernador del estado, Luis Armando Reynoso Femat, había anunciado no el descenso del equipo Necaxa, propiedad de su gobierno y de Televisa, sino la suspensión oficial de la Feria Nacional de San Marcos 2009.
Con esa decisión y sólo durante la feria, al decir de un miembro del comité organizador, "se perdieron más de 70 millones de pesos diarios y cerca de 6 mil empleos de remuneración especial, ya que el ingreso promedio de un mesero durante el periodo ferial equivale a cinco meses de sueldo en condiciones normales, y hay hoteles que con los ingresos de la feria pagan la nómina de todo el año".
Es imposible sustraerse a la emoción de una ceremonia como la que hemos vivido para despedir a Manuel Capetillo, el mejor muletero del mundo.
Las muestras de cariño al recuerdo de “Capeto”, como sus íntimos podían llamarle, aparte de reconocerle como el gran torero que fue es también cierto que supo ganarse el aprecio, cariño y respeto de quienes pudieron tratarle, bajo esa pátina de fama que tanto nos oculta al hombre que, luego de serlo ingresa a un ruedo enfundado en oro y seda, para compartir ese espíritu, que no tengo la menor duda ha sido -y será por siempre- un ejemplo a seguir por todos aquellos que decidan caminar con majeza –de otra forma no vale la pena- el duro camino de la profesión de torero. Repito... ¡torero! Que no es cualquier cosa.
En el mensaje de agradecimiento que Manuel Capetillo hijo dirigió a quienes asistieron a la ceremonia, se refirió a la santa misa como "uno de los tesoros del hombre y, el privilegio que significa estar con mi padre, precisamente ahí, acompañado de sus amigos los toreros y recordando su sonrisa franca" al tiempo que se dirigía a los maestros Fermín y Miguel Espinosa y a Francisco Ramírez "Curro Calesero", compañeros que no se apartaron un minuto en su guardia permanente, del ataúd del maestro. Con el ánimo de paliar el dolor de sus hijos Guillermo y Eduardo, así como el de su esposa, Lorenza Boyer explicaba la bienvenida que Dios le ha dado al matador, al franquearle la puerta del cielo al verlo vestido en seda y oro.
La parroquia de Ntra. Señora de La Paz lució un lleno hasta la bandera que, en punto de la una de la tarde acogió con una ovación cálida el ingreso del cuerpo de quien fuera la última figura del toreo, originaria de Jalisco.
Toreros de oro y plata, activos y en el retiro hicieron acto de presencia: los ya mencionados, César Pastor, Salvador Villalvazo, Alfredo Lomelí, Manuel Martínez Ibargüengoitia, Guillermo Martínez, “Chano “ Ramos, la directiva en pleno de la Unión Mexicana de Picadores y Banderilleros encabezados por Luis Miguel González y su padre, Pablo Miramontes y sus hijos, los ganaderos Ignacio García Villaseñor y Pablo Moreno, así como muchísimos aficionados tapatíos.
La salida por el pasillo central de la iglesia, pareció más una salida a hombros de una plaza, que de una ceremonia religiosa. Por supuesto, sin que nadie perdiera la medida del sitio donde se encontraban. Una ovación acompañó los restos de Manuel Capetillo hasta el atrio del templo donde, entonces sí, los aficionados se desbordaron en ovaciones, pañuelos blancos, los gritos de "¡Torero, torero!", hubo quienes, incluso exigían, a unas autoridades municipales y estatales que brillaron por su ausencia, el ingreso del torero, oriundo de la hacienda de Buenavista, en el municipio de Ixtlahuacán de los Membrillos, una pintoresca villa muy cercana al lago de Chapala, en la rotonda de los ilustres de Jalisco. Sensibilidad, señores. Sensibilidad.
Un adiós, jamás será grato, pero cuando la herencia de vida es grande, nos queda la certeza de su recuerdo permanente. Descanse en paz, el mejor muletero del mundo, el jalisciense, figura señera del toreo, Manuel Capetillo Villaseñor.
Diego Ferrer, quien se encuentra al frente de la empresa Zero, anunció que montarán un serial de cuatro novilladas en la antigua plaza de Las Brisas en Valsequillo, población a 18 kilómetros de Puebla, que en algún tiempo tuvo éxito con los festejos taurinos. La plaza tiene capacidad para 8 mil espectadores.
La temporada se pondrá en marcha el 31 de este mes con Manolo Juárez "El Poeta", Martín López, Miguel Jaén y otro espada con un encierro de La Laguna. "El Poeta" ya está pensando en la alternativa.
Los otros cuatro festejos están anunciados para el 14 y 28 de junio y 2 de julio y serán de cuatro novilleros, buscando nuevos valores. La entrada será gratuita y los novilleros triunfadores recibirán un premio de 20 mil pesos en cada novillada. Y el triunfador de los triunfadores tendrá como premio un puesto en los festejos de El Relicario de Puebla, donde se pretende montar otra serie de novilladas. ESTO
Éstos son los toros de Los Encinos que fueron embarcados para ser lidiados en la feria en Hermosillo, Sonora. Foto: Archivo ESTO
8 de mayo de 2009
Se darán las corridas de Hermosillo y Tijuana
Horacio Soto Castro
Luego de los sucesos amargos y el ayuno obligatorio en el medio taurino, la fiesta brava vuelve a sonreír y ya se están estabilizando las corridas de toros en el país. Se hacen los preparativos para poner en marcha los festejos taurinos.
Las dos corridas de la Feria Taurina Tecate Hermosillo 2009 ya están fijas para celebrarse los días 16 y 17 de este mes en una plaza desmontable.
El 16 estará el rejoneador Jorge Hernández Gárate y los Forcados Mazatlecos y a pie Ignacio Garibay y Arturo Macías.
El 17, el rejoneador Pedro Louceiro III y los Forcados Mazatlecos y a pie Uriel Moreno "El Zapata" y Fermín Spínola. En las dos corridas se jugarán astados de Los Encinos y dos de La Venta del Refugio para rejones en la segunda.
El martes pasado fueron embarcados 10 toros de Los Encinos y nos dicen que están debidamente presentados y salieron de la ganadería arriba de la media tonelada por lo largo del viaje del Estado de México a Sonora. Pero estarán en el peso indicado para ser lidiados sin problemas.
TIJUANA
Tampoco hubo modificaciones en la temporada que se dará en la plaza Monumental de Las Playas en Tijuana y arrancará el 24 de este mes.
Amigos, en una larga ruta de 83 años de edad Manuel Capetillo Villaseñor entusiasmó a las multitudes comenzando a jinetear yeguas como charro que era, luego toreando toros bravos y sufriendo diez cornadas en 21 años de actividad profesional en el toreo, así también cantando y actuando en radio, cine y televisión.
Sumó una estela de comentarios y emociones en los ruedos del mundo para finalmente causar la pena de su muerte cuando había cumplido sus 83 años el pasado 15 de abril. Se casó tres veces y procreó tres hijos, Manuel y Guillermo, toreros y actores, y Eduardo, intérprete de música popular y quien se ha desempeñado en la actuación.
Se le va a extrañar aun cuando ya se había alejado de los ruedos en 1968 por su calidad de torero, por su figura altiva y su carácter siempre alegre y optimista. Sólo fruncía el ceño cuando se le recordaba al toro Camisero, de La Laguna, el que le infirió una grave cornada partiéndole el pecho en la Plaza México el 22 de marzo de 1959. Si acaso solía responder cuando le hablaban de aquel terrible lance, no me recuerdes esa historia.
Fue horrible el percance pero fue más fuerte el deseo de vivir de Manuel y superó aquel trance conflictivo del que salió adelante para volver a los ruedos.
Se le calificó como el mejor muletero del mundo, pues corría la mano que era un contento, cerca del astado, celebrándolo al salir de la reunión con expresiones de júbilo. Tenía el genio vivo y en una ocasión que hizo airados reproches fue aquella vez en que estando en su rancho se le acercó un grupo de supuestos sindicalistas que reclamaban participaciones económicas para sus miembros amenazando con boicotear el festejo si no conseguían el apoyo de Manuel. Iban armados y al escuchar sus pretensiones se regresó a sus oficinas de donde salió llevando al cinto una pistola y preguntándoles "¿qué es lo que querían?, hubo una respuesta unánime "nada, matador; sólo saludarlo".
Su amor por vivir la vida con intensidad no impedía que saliera a exponerla haciéndole fiestas a los toros y decía al respecto: "Si no les vas a exponer para qué te vistes de luces, a qué vienes". Disfrutaba mucho de la lidia y a veces la acompañaba con frases estimulando al astado para embestir y no tenía una preferida y solía decir que todas las faenas tienen momentos plausibles, algunas más que otras que son las que definen el triunfo o el fracaso. Manuel actuó en la Plaza México en 55 tardes y cortó 32 orejas y 4 rabos y consideraba su faena cumbre la que le hizo al toro Tabachín del hierro de Valparaíso, ganadería afamada que fuera propiedad del ahora desaparecido don Valentín Rivero Azcárraga. El toro fue muy bravo y Manuel bordó el toreo bajo el clamor de un público que llenó los tendidos y le hubieran premiado largamente de no haber pinchado en dos ocasiones, una sola oreja le concedió el juez luego de la calidad de aquella lidia que desarrolló el toro y que aprovechó debidamente Manuel y pasaron a la historia.
Y no hay que dejar de señalar que Manuel fue partícipe en uno de los momentos más extraordinarios de nuestra fiesta, al ser considerado por sus características e impacto que causó en las grandes concurrencias como uno de los llamados Tres Mosqueteros juntamente con Chucho Córdoba, Rafael Rodríguez y con Paco Ortiz como el D´Artagnan, quienes obtuvieron tardes gloriosas en la capital del país. Siguiendo con Manuel Capetillo luego de su retiro en febrero de 1968 en la Plaza México, regresó un año después a los ruedos y a partir de 1974 siguió toreando en el interior del país y alternando con sus hijos Manuel y Guillermo en las plazas de Puebla, Zacatecas, San Luis Potosí, Mérida, Villahermosa, Durango y otras. Se habló que se despediría nuevamente en la misma Plaza México lo que no sucedió.
Hoy se le recuerda con afecto y emoción por su bonhomía y su calidad de figura del toreo.