17 julio 2009

las charlas con EL BARDO DE LA TAURINA

NOVILLADAS EN ARROYO

Los primeros destellos de los alamares del nuevo amanecer aun no alcanzaban su dorado festivo, pues el negro testuz de la noche no terminaba de doblar y apenas se percibía el brillo que la fina seda del roció provocaba, mas ya, el ‘Torero de la ilusión’ enfunda el azulado raído de la mezclilla a sus trabajadas extremidades, elásticas como la conciencia, fuertes como el alma, los zapatos de goma y lona percudida, quedaban atados, la fajilla entalla la cintura avispada de donde nacía la blancura de la camisa y el cogote relucía como pescuezo de guajolote, ajustado por el rojo paliacate que contrastaba con el paja de la cachucha guerrera, el torero de la legua ya esta presto para a comerse la ruta de terracería y asfalto que lo traería hasta la capital a implorar por una oportunidad en la Plaza de Toros Arroyo picaporte para quienes aspiran a colgarse de los carteles a lo largo y ancho del ‘Cuerno de la taurina’.

Y es que Arroyo desde hace años se ha constituido en la tierra prometida de los novilleros, dado que un triunfo en Tlalpan, significa mucho más que dejar atrás las arenas movedizas de las chonadas y novenarios, así que nuestro novillero se tiro a la aventura, que significa dejar en la lontananza la provincia de los quereres y conquistar la capital impulsado por aquello que al genial Antonio Machado le hubiera gustado rubricar ‘Torero no hay camino, se hace camino al torear y se remata al triunfar’

El ‘Torero de la ilusión’ esta en trance de meditacion mientras humea la tatema con aquello que 'El Malino' aquel que tenia el alma rota por las ilusiones dejadas en el legendario ‘Carril de Piedras Negras’, en las mesas del 'Tupi', en la barra del 'Gallo de Oro' en la pista del 'Smyrna', en las noches de 'La Rat Mortem', en la casa de 'La Bandida' y claro en la padroteria de la calle del Organo, le repitiera una y mil veces, lo primero que se necesita para ser torero es ¡dignidad! y valor para desnudar el alma y tatuar en ella lo que significa vestir el terno de luces que es el ropaje de los reyes que son ¡Los Toreros!

Así que ante lo que significa estar de cara a esta nueva Temporada, es imperativo que ese manojo de chavales, a los que la familia Arroyo va a brindar la oportunidad de hacer realidad sus sueños, estén consientes que venir a esta plaza no es es un privilegio que a cambio de él, si es preciso hagan suyo aquello que nos legara el inmenso Agustín Lara ‘¡quien sabe si el precio del triunfo lo page tu vida y tu sangre!’ y es que novilleros en estos tiempos venir a una plaza de tan reconocido prestigio, con ganado de primera línea, con kilos y astas pulcras, con cuadrillas de lujo, con servicios médicos a cargo de esa eminencia que lo es el genio de la medicina taurina el Dr. Rafael Vázquez Bayod, apoyado por los mejores paramédicos de los alberos, con jueces que deberán de esforzarse al máximo, para valorar el quehacer de los toreros cuidándose de no pecar de severidades innecesarias a la hora de juzgar, claro sin llegar al extremo de aventar orejas como si fuera confeti, porque esto iría en detrimento de la seriedad de la temporada, además así lo exige Arroyo una plaza que merece respeto tanto en el ruedo como en el biombo, redondel donde se torea arropados por verdaderos taurinos, con una difusión de prensa abultada con trasmisiones de los festejos que expandirán sus logros por los cuatro vientos y si hay suerte hasta el ‘Obispo Torero’ Don Onésimo les hecha la bendición ¿Qué mas le pueden pedir a la vida chavales?

El Patriarca Don Jesús y el empresario Don. José Arroyo Loyo, Felipe Olivera y Pablo Martínez han servido el banquete, ahora todo esta listo para que cada uno de los novilleros, se la rife y acrecenté la grandeza de esta profesión pues ellos en comunión con el toro son quienes principalmente le deben de dar vida a la fiesta desbordando su afición hasta la pasión, no permitiendo que el compañero de alternancia se lleve las peludas ¡no chaval, el triunfo es tuyo! en esto no cabe la mediocridad, la falta de entrega, de arte, de valor, de vergüenza aquí no hay mañana, los tiempos presente exigen de ustedes la recuperación de la fiesta a plenitud, no deben permitir que en ella < ¡Nadie! mande por arriba de los toreros> y para eso se necesita de grandeza, si la tienen a partir plaza y que ¡Dios reparta suerte!.


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