03 junio 2010

RINCON TAURINO(3/VI/10)



“Un culto Defensor de La Fiesta Brava”


  • Por: Antonio Casanueva

En sus mas recientes colaboraciones periodísticas aparecidas en el prestigiado diario español El País, el polifacético, gran escritor peruano Mario Vargas Llosa, cuyos inicios dentro de las letras, se dieron a través de una columna periodística publicada en su país de origen, pero iniciándose como escritor por allá de los años sesentas con "La Ciudad y los Perros" para continuarla a lo largo de su vida y llegar pertenecer al llamado "Boom literario Iberoamericano”.

Vargas Llosa,  un personaje multi -premiado es poseedor de grandes  reconocimientos literarios, habiendo sido nombrado miembro de la Academia Peruana de la Lengua, Profesor de La Universidad de Cambridge entre otros prestigiados centros educativos y destacado político en su país  donde ha sido un permanente defensor de la democracia, llegándose a contender en las elecciones presidenciales  en donde fue derrotado, para desgracia de sus con nacionales, por quien a través de los años, resultara convertirse en el  nefasto dictador de aquel país; Fujimori. 

Vargas LLosa se ha convertido a través de sus colaboraciones con  diario español: “El País”, en un defensor culto y apasionado de la Fiesta Brava.

 No puede cabernos la menos duda que es y ha sido  un enamorado de Europa, en donde ha residido   desde hace muchos años   Al término de su carrera universitaria en su  país, partió becado para Europa a continuar  sus estudios tanto en  España como posteriormente en Francia.   Tanto el propio Perú con su varias veces centenaria Plaza de  Acho en  Lima, como  sido Francia y España pertenecen a los llamados países taurinos.

Por tanto,   tan distinguido personaje es nuestro invitado en El Rincón Taurino de esta semana, pues ha sido un ferviente aficionado a la Fiesta Brava.  Sus   recientes  artículos en defensa de la misma,  maravillosamente bien escritos  nos permitimos  reproducirlos  en MOMENTO con la misma intención de defensa de la Fiesta.

Y así Vargas Llosa, en alguna de sus colaboraciones de "El País", nos narra haber participado en una encendida discusión multinacional entre defensores y detractores de las Corridas de Toros:

 “Habiendo alguien tocado el tema en la terraza de un Restaurante y la señora quien aparentemente  presidía  la mesa,  la que hasta entonces parecía ser un modelo de inteligencia, gentileza y cultura, se transformó.  -Temblando de indignación comenzó a despotricar contra quienes gozan del indecible espectáculo de puro salvajismo, la tortura y agonía de un pobre animal, supervivencia de atrocidades como las que enardecían las multitudes en los circos romanos y otras plazas medievales en donde se quemaban vivos a los herejes-.

Cuando yo,  -dice Vargas Llosa- Le aseguré que la langosta de la que ella estaba dando cuenta en esos momentos, había sido víctima de un tratamiento infinitamente mas cruel que un toro de lidia en la plaza y sin tener la mas mínima posibilidad de desquitarse clavándole un picotazo, al perverso cocinero, creí que la dama me iba a bofetear. Pero su buena crianza prevaleció sobre su ira y me pidió explicaciones.

Escuchó que las langostas en particular y los crustáceos en general, son zambullidos vivos en agua hirviente, donde se van abrazando a fuego lento porque, al parecer, padeciendo este suplicio su carne se vuelve mas sabrosa gracias al dolor que experimentan. Sin darle tiempo a replicar, añadí unos cuantos ejemplo mas de los suplicios a que son  sometidos infinidad de animales terrestres, aéreos, fluviales y marítimos, para satisfacer las fantasías golosas, indumentarias o frívolas de los serews humanos. Y rematé preguntándole, si ella consecuente con sus principios, estaría dispuesta a votar en favor de una ley que prohibiera para siempre, la caza, la pesca y toda forma de utilización del reino animal que implicara sufrimiento.

Su previsible respuesta, “Fue que una cosa era matar animales para comérselos y así poder sustentarse y vivir otra muy distinta matarlos por puro sadismo”.Le pregunté  entones si había asistido a una corrida y dijo que no y que igualmente, no lo haría, aunque le pagaran una cuantiosa fortuna por hacerlo. Le dije que le creía y que estaba seguro que ni yo, ni aficionado alguno a la fiesta de toros  la obligaría jamás ni a ella ni a nadie a ir a una corrida. Que lo único que nosotros pedíamos era una forma de reciprocidad:   la que nos dejaran a nosotros decidir, si queríamos ir a Los Toros o no, en ejercicio de la misma libertad que ella ponía en práctica, comiéndose langostas asadas vivas o cangrejos mutilados o vistiendo abrigos de chinchilla, zapatos de piel de cocodrilo o collares de alas de mariposa”.

Que, para quien goza una extraordinaria faena, los toros representan un alimento espiritual y emotivo, tan intenso y enriquecedor, como un concierto de Beethoven, una comedia de Shakespeare o un poema de Vallejo.....Que, para saber si eso era cierto, no era indispensable asistir a una corrida. Bastaba con leer los poemas y textos que toros y toreros habían inspirado a los grandes poetas con Lorca  y Alberti y ver los cuadros que los grandes pintores como Goya y Picasso  habían inmortalizado en el arte del toreo, para advertir que para muchas personas La Fiesta de los Toros, es algo mas sutil y complejo que un deporte, un espectáculo, que tiene algo de danza y de pintura, de teatro y poesía, en el que la valentía, la destreza, la intuición, la gracia y la cercanía con la muerte se combinan para representar la condición humana .

ANTONIO Casanueva

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